miércoles, 5 de julio de 2017

Plan inicial de la travesia

Estamos en la fase final de la preparación de esta nueva travesía por el Mediterráneo. De hecho el velero, el Roc Blanc II, ya navega por esos mares, una vez partido de su última base de invierno, en Grecia. Desde las islas griegas del Jónico se prepara para llegar a las costas italianas y a Malta.




En esta ocasión, allí será donde yo me embarcaré en un par de semanas. Desde Malta subiremos hasta Sicilia, para rodearla por su costa de levante y la del Norte. También visitaremos las islas Eólicas, para continuar por Sicilia hasta alcanzar su punta Oeste.



Desde las islas occidentales de Sicilia, las islas Egadas, pasaremos al sur de Cerdeña, navegando ya por el Mediterráneo occidental. Aquella isla italiana posee un fuerte legado español dada su pertenencia durante cuatrocientos años a la Corona de Aragón. De allí navegaremos a Menorca para dar el último salto a Palma de Mallorca. En total emplearemos cuatro semanas y media en esta travesía por el Mediterráneo central y occidental.

Para representar la derrota completa inicialmente planificada he utilizado una carta de un atlas mercantil inglés de principios del S. XX. Me encanta emplear cartografía antigua, y ese atlas tiene un encanto especial, ya que pertenecía a un abuelo mío que operaba, en el sector asegurador, con grandes navieras españolas. Es un atlas en el que se reflejan las grandes rutas marítimas mercantes, con indicación de las millas náuticas entre puertos. Algunas de ellas son logodrómicas pero otras, lógicamente, ortodrómicas.

Es el momento de retomar el Italian Waters Pilot, de Imray, ese magnífico derrotero. Aunque en el barco está esta guía, además de cartografía de la zona de navegación, a mi me gusta haber leído antes de embarcar aquel derrotero, así como haber releído las cartas náuticas correspondientes.

En estos días también estoy actualizando mi información personal y sanitaria, cuya copia siempre llevo a bordo. En este último caso, no se trata solo de una copia de la tarjeta sanitaria europea, sino también la lista de la medicación habitual, con su pauta de ingesta, así como de la última analítica de sangre, etc., disponible. Esta documentación debe estar siempre a disposición del capitán del barco, por si hubiera cualquier tipo de accidente a bordo que exigiera su conocimiento.



En estos momentos también estoy preparando el nuevo cuaderno de bitácora para esta travesía, además de revisar la documentación básica, en formato pdf, de los equipos que porto conmigo.



Como en otros blogs anteriores, una vez completada la travesía primero revisaré la obra fotográfica que haya realizado, para iniciar después la transcripción de mis anotaciones en el cuaderno de bitácora. Por ello, para leer este nuevo blog, os emplazo a la vuelta del verano, allá por septiembre.

Os deseo un buen verano, y a los navegantes buen viento y buena mar. Deseándoos, como dicen los navegantes alemanes, siempre "un palmo de agua bajo la orza".