El día ha amanecido como ayer, prácticamente sin brisa y con la mar en calma. A las 0800 HRB la temperatura ambiente era de 25º C, algo menos que en días pasados, la humedad del 50% y la presión atmosférica 1009 mb.
A las 0810 HRB hemos soltado las amarras de la boya, costeando por el W de la isla. Nuestra intención era dar la vuelta a la isla, entrando en su puerto. Y a continuación seguir a Levanzo para fondear allí.
Veinte minutos después entrábamos en Cala Rotonda, cala en la que no hay boyas teniendo los barcos que anclar. Esta es una cala cerrada, muy bonita, con aguas trasparentes y fondos de arena, roca y algas.
Poco después doblábamos Punta Marsala, con el faro, continuando por la costa Sur. El castillo aragonés, dada su ubicación estratégica, es perfectamente visible desde cualquier posición en la costa. Esta isla tiene un macizo montañoso que la divida en dos, con tierras bajas a cada uno de dichos lados.
A las 0940 HRB entrábamos en el puerto de Favignana. En este puerto se encuentran antiguas factorías de atún. Este ha sido durante muchísimos años una importante fuente de riqueza para esta isla, que fue adquirida a finales del S. XIX por un industrial italiano con ese objetivo.
Tras ver su frente marítimo, salimos a mar abierta, echando antes una última mirada al castillo de esta isla.
Nuestro rumbo ha sido directo a Levanzo, la segunda isla en nuestro recorrido por este archipiélago.
A las 1020 HRB, tras pasar primero por delante del puerto de la isla, hemos arribado a Cala Fredda. En ésta hemos cogido una de las boyas que en ella existen, al igual que otros barcos y pequeñas embarcaciones. Nuestra posición: (37º 59´,24 N, 012º 20´,76 E).
Diez minutos después hemos botado la zodiac, para acercarnos al puerto. En él hemos amarrado en un extremo del muelle Sur, alejado del muelle del ferry.
Estos pequeños puertos tienen aguas cristalinas, totalmente trasparentes. Hemos dado un paseo por este pueblo, antes de preguntar por su supermercado.
Una vez localizado éste, hemos entrado en un bar con terraza a tomarnos un refresco. Este bar estaba a rebosar de gente porque acababa de llegar el ferry. A los diez minutos esa gente se había marchado, y nos hemos quedado muy tranquilos. Son bares que viven a golpe de esas oleadas de turistas que vienen en los ferries a visitar la isla y a bañarse en sus calas..
Después hemos llevado la compra - entre la que llevábamos 36 litros de agua envasada - al bote, regresando inmediatamente al barco. Eran las 1225 HRB cuando izábamos la zodiac, amarrándola en cubierta.
Antes de comer nos hemos estado bañando, pues hacía bastante calor. Poco antes de las 1400 HRB ha venido una gomona con vigilantes de la reserva, en busca de la autorización para amarrar a las boyas.
A esta isla arriban muchas embarcaciones menores ya que su distancia a la costa siciliana es corta, y en un día de mar calmada todavía vienen mas zodiacs. Esas pequeñas embarcaciones, y también algún barco mas grande, no se amarran a las boyas, sino que echan el ancla, sin miramiento alguno respecto a los fondos. Y los vigilantes ésto no lo tienen en cuenta. Creo que esta es una reserva marina "sui generis".
La comida de hoy ha sido risotto a la sepia, con Chianti 2015, terminando con fruta y café con ron Havana Club.
En el horizonte se distingue muy bien desde nuestra posición la isla Formica y la costa montañosa cercana a Trapani. La perspectiva fotográfica engaña, alargando inadecuadamente la isla Formica: en realidad se trata de esa isla junto con Isola Maraone. Esta última es una isla muy plana, que esta prácticamente pegada a la otra.
Y por la tarde, siesta, baños, lectura y charla. Ha sido un día tranquilo.














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