sábado, 30 de septiembre de 2017

Singladura num. 13 Trapani

Hoy queríamos visitar Castellammare antes de zarpar, así que hemos desayunado pronto, saltando a tierra a las 0815 HRB.



La perspectiva del pueblo desde nuestro amarre es muy bonita. En primer plano tenemos un pantalán del puerto de la Lega Navale Italiana, dominando todo el castillo de la época aragonesa.



A las 0815 HRB saltamos al pantalán para ir al pueblo. La temperatura era de 30º C, la humedad relativa de 48% y la presión 1006 mb. El viento era del NW, y fuerza 4.



A esa hora no había mucha gente por las calles, pero sí coches locales. Primero anduvimos por el paseo que da al puerto, subiendo después a la parte alta de la población, donde está el castillo.



Castellammare tiene su frente marítimo fuertemente fortificado, lo que da lugar a su nombre.



Desde la alta posición del castillo hay unas vistas impresionantes. Una de ellas es la del puerto pesquero y los pantalanes en los que estaban amarrados bastantes veleros, además de muchísimas embarcaciones menores.



Hemos estado recorriendo las calles de esta parte antigua del pueblo, así como visitando la iglesia que tenía sus puertas abiertas.



Después de patearnos esa parte de Castellammare, hemos regresado al barco para preparar la partida. Al llegar yo me he dado una ducha en popa he ido a dejar la bolsa de basura a un contenedor de esa pequeña marina.

A las 0950 HRB poníamos el motor en marcha, soltando amarras cinco minutos después. Nuestro rumbo era directo al Cabo San Vito.



A las 1040 HRB nos aproximamos a la reserva natural Orientata dello Zingaro, en cuya orilla hay rocas y arrecifes peligrosos.



En esos momentos teníamos marejada y el viento había subido a fuerza 5.



A las 1200 HRB estábamos en (38º 11´,19 N, 012º 44´,07 E), y un cuarto de hora mas tarde doblábamos Cabo San Vito. En el horizonte se divisaban las islas Égadas, al W de Trapani.



A las 1300 HRB estábamos a la altura de Punta Saraceno, en posición (38º 08´,70 N, 012º 39´,12 E).

Avanzábamos a unos 5 nudos. Una hora y media después, dejábamos por estribor el islote Asinelli, y dábamos un resguardo a los bajos y rocas cercanas a la lengua de tierra al W de Trapani. Eran las 1445 HRB cuando pasábamos junto a la luz roja de la entrada a esta amplia ensenada. De hecho es tan amplia que aquí se han celebrado hace años regatas previas de la America´s Cup



En dicha ensenada hemos fondeado junto al castillo veneciano, en (38º 00´,65 N, 012º 29´,91 E), diez minutos después. Ha sido una recalada para comer ya que se había hecho algo tarde.



Después de la comida, hemos descansado un rato. A las 1715 HRB hemos levado ancla dirigiéndonos hacia los pantalanes de las dos marinas próximas. Al aproximarnos ha salido una zodiac con dos marineros que nos han preguntado por nuestra eslora y calado, tras lo cual nos han indicado que nos dirigiésemos a Mooring Columbus. En el pantalán exterior de esta marina no había nadie, pero sí el número de teléfono al que llamar. Entonces ha salido el contramaestre, el cual nos ha asignado un punto de amarre. Eran las 1730 HRB.

Ese contramaestre nos ha recomendado ir por la tarde a Erice, con el funicular, y nos ha pedido un taxi para llevarnos hasta la base de aquel. Al llegar había una larga cola ante la taquilla, y él nos ha propuesto vendernos unas entradas para evitar la larga espera. Nosotros estábamos de acuerdo con ello, por lo que se ha ido a donde estaba otro taxista amigo suyo, quien le ha entregado dos entradas de un tour-operator, las cuales nos ha vendido. De esta forma, a pesar de tener que acercarnos a la taquilla a cambiarlas por tickets reales, hemos ganado mas de veinte minutos de tiempo. A las 19.00 h salíamos del funicular a las puertas de Erice. 



Esta población está situada en un monte a 750 m sobre el nivel del mar, y a esa hora hacía frío, del cual nadie nos había dicho nada. Mucha gente iba bien abrigada, pero nosotros no.



Esta es una antigua población bien cuidada hoy en día, y enfocada al turismo. Son muchísimas las personas que la visitan a diario, llenando sus calles



Desde la torre de la chiesa madre, no solo se tiene una buena vista del pueblo sino también de Trapani y su puerto. En su proximidad existen unas extensas salinas.



En Erice existen edificios interesantes, entre los que destacan varias iglesias, a cuya restauración se siguen dedicando bastantes recursos.



La altitud a la que esta situada esta población proporciona también unas bonitas vistas de los acantilados que definen los límites urbanos.



Y por supuesto de la costa NE e interior de la isla. Se divisan perfectamente tanto el Capo San Vito como la Punta Saraceno.



Al acabar nuestro paseo por Erice, de hora y media de duración como nos habían dicho, regresamos al funicular. 



Gracias a no haber parado en nuestro paseo no cogimos un constipado, ya que hacía frío, demasiado frío para no haber subido preparados. Parece mentira la diferencia de temperatura que nos hemos encontrado debido a la altitud a la que está esta población.

Abajo nos estaba esperando el taxista para llevarnos de regreso al puerto. Aunque el taxímetro marcaba una cifra mayor, solo cobró cinco euros por cada pasajero, como parece ser lo habitual.

Despues estuvimos paseando por Trapani, en busca de un sitio donde cenar. Al pasar por el antiguo mercado de pescado nos encontramos con que se estaban celebrando los "dias del couscous", y todo el espacio estaba a rebosar



Nos pareció una buena idea el participar de esa fiesta, así que adquirimos platos de couscous de gambas rojas, tortilla de camarones y calamares en uno de los puestos que allí había. De postre tomamos unos dulces que vendían en otro puesto. Fue una cena agradable, en un entorno también agradable.

De camino al puerto nos cruzamos con una procesión de la Virgen María, a pesar de no ser día festivo, ni víspera de ello. En Sicilia existe una gran devoción mariana.

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