viernes, 22 de septiembre de 2017

Singladura num. 7 Rumbo Strómboli

A las 0830 HRB el barómetro marcaba algo menos presión que en días pasados, pero sin una caída relevante. La presión atmosférica era 1002 mb, la temperatura 30º C y 53% la humedad relativa. La mar estaba en calma, y la brisa era muy suave de apenas 7 nudos.

Tras un tranquilo desayuno, hemos puesto el motor en marcha a esa hora, levando ancla a continuación. Al entrar en la cala vecina, situada al Este de Milazzese nos hemos encontrado con un amplísimo campo de boyas, con numerosos barcos amarrados. Yo calculo que podría haber unas 150 boyas, mas o menos, estando la mayoría de ellas ocupadas.



Esa es la cala frente a la población de la isla, San Pietro. Lo visto en Panarea muestra que en la actualidad ésta se ha convertido en un importante destino náutico. Sin duda alguna, está de moda.



A las 0855 HRB hemos izado génova, quitando motor, para aprovechar la brisa existente. Sin embargo, diez minutos después teníamos que meter de nuevo motor, ya que apenas avanzábamos.


Hemos navegado con rumbo 030º, directo a Strómboli.



Cerca de Panarea se encuentra Basiluzzo, un pequeño islote en el que también había un par de grandes barcos fondeados cuando nosotros hemos pasado cerca de él. Debe ser un buen refugio en días sin mar.



Según íbamos acercándonos a Strómboli, cada vez se veía mejor sobre sus laderas la huella de la acción continuada del volcán. En estos momentos su actividad es menor, pero de su cráter salen permanentemente llamaradas, las cuales se ven bien por la noche y desde su costa del NW.



Al arribar al fondeadero principal de esta isla, tampoco hemos encontrado campo de boyas alguno, en contra de lo que se menciona en algún derrotero. Es posible que aquel se haya desmontado en estos últimos años, pues sí quedan algunas boyas todavía. Por ello hemos tenido que anclar, lo que hemos hecho frente a San Vincenzo, la mayor población de la isla. 



Eran las 1140 HRB y todavía no había un número excesivo de veleros. Este es un amplio fondeadero que se extiende en dirección a Strombolicchio, el islote cercano sobre el que se encuentra el faro. Hemos quedado en posición (38º 48´,12 N, 015º 14´,71 E).



El resto de la mañana la hemos pasado bañándonos, y tomando un buen aperitivo, con jamón ibérico, queso de Mahón, queso griego curado y frutos secos, acompañado todo ello de cerveza y vermut. La comida de hoy ha estado compuesta por ensalada mixta y escalopes de ternera, continuando con José Pariente, ese buen vino de Rueda

A partir de las 1600 HRB han ido llegando barcos, y mas barcos, todos ellos procedentes de Panarea. Parece que esa es la secuencia que siguen los navegantes en su visita a estas islas: primero Panarea y después Strómboli.



Dado el calor del día, hemos estado descansando toda la tarde, hasta que el Sol ha bajado. A las 1850 HRB hemos botado la zodiac, montado su motor fueraborda y embarcado en ella rumbo la playa de San Vincenzo. El lugar de desembarco estaba al lado del muelle del ferry, en la playa. En esta es donde hemos dejado el bote. Es una playa de piedras y arena de lava.

De ahí hemos subido hasta la plaza principal, la cual tiene un mirador con una magnífica vista sobre la costa, y también de Strombolicchio.




La plaza está presidida por la iglesia, cuyo estilo arquitectónico es característico de esta región. Como solemos hacer, hemos visitado el templo, que es muy amplio y luminoso

Después hemos dado un paseo por la carretera que va hasta el otro núcleo de población, S. Bartolomeo. Esta carretera es también la que sube hasta el observatorio del volcán, pero nos han dicho que se necesitan 50 minutos andando para la subida, y ya era tarde para ello pues iba a anochecer.



Esa carretera es hoy por hoy una calle mas, entre las dos poblaciones de San Vincenzo y San Bartolomeo. Estas dos poblaciones están ya unidas por casas construidas a lo largo de aquella calle. En ésta está la casa en la que se alojaron Ingrid Bergman y Roberto Rossellini en 1949, durante el rodaje de "Strómboli", una película que tuvo gran éxito en su tiempo.



A continuación hemos regresado a la plaza para ver si conseguíamos mesa en el restaurante que en ella existe, y cuya terraza tiene una bonita vista sobre la costa. Esto no ha sido posible, al estar todas ellas reservadas, cosa que no nos ha extrañado a la vista del gran número de barcos fondeados ante la isla.



Por ello, hemos bajado en dirección al muelle, y cerca todavía de aquella plaza hemos encontrado un restaurante con mesa libre, el "Luciano".



En él hemos cenado bastante bien, tomando pasta scoglio - es decir, con frutos de mar - y pasta con zucchini y gambas, junto con vino blanco de la casa, y finalizando con sorbetes de limón.

Después hemos regresado a la playa, arrastrando primero el bote al agua, para dirigirnos en él al barco. Al embarcar en el Roc Blanc II hemos visto que uno de los veleros vecinos, cerrado y sin tripulación a bordo, había garreado acercándose al nuestro, así como a otros barcos próximos. Al ser muy, muy suave la brisa, su movimiento había sido lento, pero constante. Poco a poco, aquel velero se ha ido acercando al Alturavela, el cual ha optado a las 2230 HRB por levar ancla y cambiar de fondeo. La brisa ha cesado totalmente y ello ha parado el movimiento de aquel velero sin gobierno. Dos horas después, cuando yo me he retirado al camarote a descansar, todavía no había llegado su tripulación que estaría tomando copas en algún bar.

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