martes, 19 de septiembre de 2017

Singladura num. 3 Fondeamos a pie de Taormina

Hoy me he levantado a las 06.35 HRB, pues queremos llegar pronto a la bahía de Naxos, y asi poder fondear a pie de Taormina. Algo menos de una hora después concluíamos nuestro desayuno, estando listos para zarpar. El barómetro no se había movido, prácticamente, de la posición de ayer, marcando 1005 mb, con una temperatura ambiente de  28º C y 48% de humedad relativa.



A las 07.25 HRB poníamos el motor en marcha, y cinco minutos después levábamos ancla. El Cabo de Santa Croce quedaba atrás, por la aleta de babor, un cuarto de hora después.



La brisa del NW era moderada,, fuerza 4, y teníamos marejadilla de fondo, procedente del NE.

En esos momentos, muy cerca nuestra faenaba en círculo un barco de pescadores. Este sistema esta bastante extendido en el Mediterráneo, como ya reflejamos en nuestro blog Egeo2014 anterior.



A las 09.30 HRB, en situación (37º 25´,3 N, 015º 16´,0 E), han pasado varios delfines jóvenes cerca de nuestro casco, cruzándolo por debajo de lado a lado. Eran unos seis o siete y todavía de pequeño tamaño.

Casi tres horas después, a las 12.35 HRB, la brisa había amainado bastante, al igual que había bajado la mar. En ese momento estábamos en situación observada  (37º 44´,01 N, 015º 16´,69 E). Llevábamos ya tiempo con el Etna a la vista, de cuyo cráter salía humo, indicador de cierta actividad.




Una hora después entrábamos en el campo de boyas que existe a pie de Taormina, observando que muchas de ellas estaban libres. Al vernos llegar, se ha acercado la zodiac de un ormeggio - marinero encargado del amarre, en este caso en las boyas -, indicándonos en cual de ellas debíamos amarrar. 




En ese momento se estableció una negociación sobre el coste diario de la boya, cuyo precio es mas de dos veces y media el habitual en campos de boyas, y que este marinero mantenía con firmeza. Él nos ofreció además otros servicios que prestaba, como el alquiler de un "bote-taxi" para acercarnos desde el barco al embarcadero, el contactar con un taxi para subir hasta la ciudad de Taormina - situada a 750 m sobre el nivel del mar -, e incluso una carta de vinos por si necesitábamos avituallarnos.



Todas las boyas tienen su arganeo muy bien protegido para no dañar el casco del barco en caso de chocar con él, aunque no tienen una rabiza que facilite el cogerlas con el bichero. Este problema se obvia con la ayuda del marinero, que así controla dichas boyas, y su cobro.

Después de amarrar a la boya núm. 1, contratamos el "bote-taxi" para las 15.30 HRB y un taxi que nos llevase desde el embarcadero hasta Taormina. 

La vista desde nuestro fondeo es impresionante. Taormina es un lugar que ha de visitarse "si o si" estando en Sicilia.



A continuación nos dimos un baño antes de comer. Tras ello, nos preparamos para ir a tierra. El bote-taxi, un tender - es decir, una zodiac -, llegó a las 15.40 HRB, llevándonos al embarcadero que está relativamente alejado del campo de boyas. Allí nos esperaba un taxi, en realidad un coche de alquiler con chofer, que nos subió a la ciudad. Taormina es, hoy por hoy y en verano sobre todo, una población netamente turística, cuyas calles están llenas de gente sentada en las terrazas, o entrando y saliendo de los numerosos comercios existentes en sus calles.



Su ubicación es fantástica, con vistas maravillosas sobre la costa.



Lo primero que hicimos fue visitar el Teatro Antico, el teatro griego, que en esta época del año está preparado para el festival de teatro clásico. Hoy la obra representada, una vez ha anochecido, ha sido "Los Siete contra Tebas" de Esquilo.



La altitud a la que esta situado este teatro permite divisar perfectamente toda la bahía de Naxos, la primera ciudad que los griegos fundaron en Sicilia, en la Magna Grecia.



A la salida del teatro, en un kiosko que había allí mismo, nos hemos tomado un sorbete de limón para mitigar la sed, paseando a continuación por la ciudad. Como siempre nos gusta hacer, hemos visitado la bonita catedral de Taormina. 



Esta población es muy grande, recorriéndose en poco tiempo, tras lo que nos hemos sentado en la terraza de un buen hotel para descansar. Allí nos hemos tomado un cóctel refrescante, un "Taormina" y un "Sicilia en boca". Desde esa terraza se divisaba muy bien toda la bahía, en especial donde estaba fondeado el barco.



A las 19.15 h hemos buscado un restaurante para cenar, sentándonos en "Il Bacanale", cuya terraza parecía muy agradable. Hemos tomado unas gambas a la plancha y unas chuletas de cordero a la plancha. Como bien sabemos, fuera de España no es costumbre comer cordero lechal y nuestras "chuletitas" se convierten en "chuletas". Todo ello lo acompañamos de vino blanco siciliano.



Aunque habíamos acordado con el "taxista" en recogernos a las 21.30 h, le hemos llamado para adelantar el regreso al embarcadero en algo mas de una hora. En el trayecto de vuelta nos ha ido contando las excelencias de Naxos, la ciudad en la costa en la que él residía, pero nosotros no tenemos mucho interés en ella. Y así podremos zarpar mañana temprano rumbo Mesina.

A las 20.45 HRB hemos embarcado de nuevo en el Roc Blanc II, retirándonos pronto a descansar.



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